lunes, 9 de enero de 2017

CAPÍTULO 27. LAS SUPERNENAS CONTRA EL REY BALTASAR

-Por favor, comportaros como unas verdaderas señoritas delante de esa gente.
-Haremos lo que podamos, mamá, pero no sé lo que resultará.

"Historias de Filadelfia" George Cukor

 Hay que ver cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando escribía lo mucho que me pesaba la panza y han pasado ya ocho meses desde que Angie, Lili y Jackie vinieron al mundo.

Para ellas todo avanza con normalidad, haciendo frente a los desafíos que les presenta la vida a las mujeres de su edad. Ya tienen controlado el peso de sus cabezas para no caerse mientras están sentadas y dominan perfectamente el arte del aplauso y el gorgojeo. Todavía no han empezado a gatear, pero se desplazan por el suelo reptando como si avanzasen por una trinchera y esperamos que cualquier día de estos digan su primera palabra.
Hay muchas apuestas sobre quién será la primera en hablar, aunque todos estamos de acuerdo en que, sea quien sea, su primera palabra será "Auxilio".

Llegamos a esa conclusión durante estas fiestas. Es muy difícil transmitir a un bebé lo que significa la Navidad. Hay regalos y ambiente festivo, claro, pero para ellas eso no es nada fuera de lo normal, y hasta los villancicos tienen un tonillo similar al de sus canciones infantiles. ¿De qué manera podíamos distinguir estas fechas de su día a día habitual? Bueno, por mucho regalo y mucha fiesta que vivan a diario existen varios personajes que sólo se ven durante esta época del año. Efectivamente, me refiero a Papá Noel y los Reyes Magos.

Uno de los mayores temores que tiene cualquier padre es que su hijo se vea inmerso en una situación que lo traumatice de por vida. Además, los bebés son especialmente sensibles, no comprenden el mundo que les rodea y se pueden sentir amenazados por cualquier elemento desconocido.

¿Por qué entonces seguimos exponiendo a los niños pequeños a semejante tortura?





¿Venganza? ¿Espíritu navideño? No, la respuesta es más simple. Lo que nos impulsa a hacer esto es la fuerza que mueve el mundo, lo que nos empuja a actuar en el 90% de las ocasiones: la estupidez. La estupidez de pensar que, pese a que todo indica lo contrario, los niños lo van a pasar bien en brazos de unos desconocidos disfrazados.

Joder, tampoco es imposible. Hay niños (1 de cada 10, supongo) que realmente disfrutan el momento. Y esa curiosidad por saber si tu hijo es uno de los elegidos te acaba por dar el empujón necesario para dejar a tu hijo en manos extrañas.

Cuando finalmente se confirman tus peores sospechas lo habitual es sonreír con piedad y consolar al menor confiando en que la experiencia no le deje secuelas (y la foto no haya salido movida). Pero también puede ocurrir que tus bebés te abochornen, como fue mi caso.

Ya me he enrollado mucho, así que no invertiré mucho tiempo en describir el escenario. Podéis imaginarlo, un centro comercial, sus Majestades sentados en sus tronos y una fila de madres, padres, abuelos y niños esperando turno para la foto. Todos hemos estado en un sitio así alguna vez.

Al ser tres, tenemos que esperar a que todos los reyes se queden libres. Al fin llega nuestro turno. Angie con Melchor, Jackie con Gaspar y Lili con Baltasar. Pero a Lili no le gusta Baltasar y empieza a llorar. Cambiamos a Lili de rey, pero tampoco funciona. Sigue llorando y a Jackie tampoco le gusta Baltasar. Angie es la única que no está llorando. Parece tranquila en manos de Melchor ¿pero la dejamos en paz? No, movidos por esa mezcla de curiosidad y estupidez la ponemos con Baltasar, convirtiéndose también en un mar de lágrimas.

Todas mis hijas se han puesto a llorar con el rey mago negro. Cientos de chistes y comentarios sobre racismo son reprimidos por la multitud debido a que el hombre es negro de verdad.

Este hecho por sí sólo no bastaría para abochornarme, es una anécdota graciosa sin más. El oprobio vino cuando al recogerlas de sus brazos Lili y Jackie engancharon las barbas de Melchor y Gaspar, descubriendo la farsa a todos los niños que seguían haciendo cola. Curiosamente Baltasar fue el mejor parado, probablemente porque su barba era auténtica. Tardamos un poco en quitarle a Lili la barba del rey Gaspar, que tal y como parecía por su voz, no tenía ni treinta años.

¿Qué secuelas podemos esperar de este episodio? No podremos valorarlo hasta que le pongamos a las niñas una peli de Eddie Murphy y contemplemos su reacción, pero creemos que aún es demasiado pronto.

De momento mi padre se ha afeitado la barba.

6 comentarios:

  1. Bueno, hay quien dice, que para interpretar el papel de rey mago, hace falta don de gentes. O mejor dicho, don de niños. Quizás el problema de Baltasar no fuera el color de su piel y si su falta de don de niños. O también puede ser que fuera demasiado feo y las asustara... Sabe Dios... Lo que está claro es que me he reído muchísimo imaginando la escena, a ti cambiando a las niñas de lugar como si fuera un concurso de esos de colocar piezas en su sitio jajajaja
    Besos.

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    1. Pues para hacer de Piolín en el parque de atracciones de Warner pedían nociones de interpretación y arte dramático, no era sólo ponerse el disfraz y ya. Con los reyes magos es aún más importante, es un papel de mayor responsabilidad.

      Lo triste es que ninguna pieza encajaba ;P

      Besos

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  2. ¿Una película de Eddie Murphy? Espero que no sea una de las recientes. No se portaron tan mal para eso. Aunque la del robot tripulado, no está mal.
    Podría ser parte de un episodio de Powerpuff girls.

    Los Santa Claus-Papa Noel de tus fotos parecen siniestros. Tal vez no estaría mal rediseñar al personaje. Por acá, navidad es en verano. Hay que tener una personalidad muy especial para soportar el calor con ese traje.

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    1. Desde luego la cara de algunos Papa Noel de las fotos es cuanto menos perturbadora.

      Es raro imaginar las navidades en verano, pero no influye mucho en el personaje. Teniendo en cuenta que Papa Noel va de rojo y blanco por Coca Cola todo da igual ;P

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  3. JAJAJAJA

    Me he partido de risa con la entrada, ha sido genial. Yo creo que a ellas secuelas no les quedarán, pero lo que es a los niños que hayan visto 'la farsa', igual sí. De todos modos es culpa de sus padres, que en lugar de protegerlos estaban murmurando chistes racisas por lo bajini xD

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    1. La culpa es del responsable del casting. Hoy en cía todo el mundo lleva barba, está muy de moda, pero para hacer de rey mago coges a alguien que no lleva. Pues te la estás jugando ;P

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